NOVA Show
Segunda temporada

Llega "Soy Nena", obra inspirada en la historia de Luana, la primera niña trans en obtener su DNI

La obra de danza surge de un trabajo de investigación vinculado a la temática transgénero en la primera infancia.

Luego de una exitosa primera temporada, “Soy Nena”, la obra de danza contemporánea con idea y dirección coreográfica de Lucila Sanles, vuelve a la cartelera porteña el 7 octubre. La cita será los domingos a las 17 hs en Hasta Trilce, calle Maza 177, barrio porteño de Almagro. 

“Soy Nena” surge de un trabajo de investigación vinculado al transgénero en la primera infancia. En nuestro país existe la Ley de Identidad de Género que permite, entre otros temas, que las personas trans sean inscriptas en sus documentos personales con el nombre y el género de elección.  La obra está inspirada en la historia de Luana, la primera niña trans en obtener su DNI en Argentina.         

Lucila Sanles obtuvo el Premio Argentores 2017 por la Composición Coreográfica de “Soy Nena”, obra interpretada por Rocío Álamos, Cecilia Cavallero, Julieta Layño, Guillermina Martínez Vega, Estefanía Pastocchi y Fabián Roetto. La producción general es de Sanles y Jorge Maestro.

La obra

Una mujer encuentra en el baúl de los juguetes de su infancia, una muñeca y un vestido que la llevan a revivir, en forma de sentimientos y deseos, el momento en que le abrió la puerta a su futuro. Sobre ellos danza. Y vuelve a nacer. Es varón. Los padres le asignan un nombre, su ropa, y sus juguetes.

Ese niño necesita profundamente la protección de ellos y ellos, los padres, requieren la construcción de una familia tal como la sociedad manda que debe ser. Pero el niño manifiesta otros deseos. Vive otra experiencia. Y cuando les revela sentirse niña, los padres inician un camino que va desde la negación hasta la aceptación, transitando el desconcierto, el dolor y la furia.    

El niño se ve en el espejo y se encuentra niña, se refleja mujer; la que es hoy y la que será en el futuro. Por un instante, los senderos del futuro y del presente se hacen uno para que la niña clame crecer en absoluta libertad. Por más que los padres intenten imponerle un correctivo no hay disciplina capaz de doblegar el cúmulo de estados emocionales que afloran en esa niña.

Finalmente, es la felicidad de su hija lo que lleva a los padres a comprender que ella quiere que su identidad sea reconocida como tal y deciden acompañarla con amor y para siempre.    

Así, la trama de la obra se inscribe en otro escalón; el de la represión y la libertad, el de pensar que la vida es lo que nos dicen cómo debe ser, o que la vida, es mucho más que un dogma, que está hecha para que cada uno de nosotros la pueda disfrutar como la sienta y desee, sin dañar ni ser dañado, y que sólo se trata de descorrer el velo para descubrir a la verdadera felicidad, apenas escondida detrás de lo aparente.   

Lectores: 1194

Envianos tu comentario